Mi experiencia en el Retiro de Discernimiento 2016

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Por David Alexander Delgado Castro – Trojes, Honduras

El retiro de discernimiento en Trojes marcó mi vida y solidificó más aún la llamada a ser Redentorista. Desde la fecha en la que fui convocado para el retiro, hasta el momento de estar en el lugar, las expectativas fue creciendo. En mi vida personal marcó algo muy especial, porque me ayudó a enfocarme más aún en el llamado de Dios mediante la vocación, fue un tiempo donde me encontré con Jesucristo hablándome íntimamente e invitándome para seguirle. Salir de la zona de confort de la ciudad al campo, me hizo valorar cada una de las pequeñas cosas de la vida, y confiar en Dios, que todo lo coloca en el momento justo e indicado. Conocí a muchos hermanos de diferentes países, con diferentes edades , diferentes forma de pensar. Todo eso hizo que aumentara la inquietud para vivir en Comunidad. Antes pensaba que lo tenía todo, pero me di cuenta que Jesucristo vivo es más que suficiente y me basta, El es quien me llena la vida por completo.

Trojes un lugar maravilloso, que me dio la oportunidad de encontrarme conmigo mismo, sentí el calor humano,  sentí la fuerza de la oración de los hermanos y hermanas que me ayudó a agarrar fuerzas. Al principios todos llevábamos miedos, también sueños y expectativas, y a media pasaba el tiempo, nos fuimos dando cuenta hacia dónde, quién conduce y guía tu barca. Fue un verdadero encuentro con Jesucristo, nos comprometimos a ser sus seguidores, siguiendo el ejemplo los Santos y Beatos de la Congregación, sobre todo en el anhelo de llevar el evangelio a los más abandonados. Nos queda confiar en la Santísima Trinidad, y disponernos para ser portador de la Buena Nueva mediante una vida comprometida y consagrada a Jesús.

Me despido con una cita bíblica que impactó mi corazón: “Si alguno quiere venir en pos de mi, que se niegue a si mismo que tome su cruz y me siga” (Mt. 16,24)

En Cristo, María y el Beato Oscar Arnulfo Romero, Bendiciones.